Paso a comentar los resultados que habéis obtenido con el trabajo de adaptación bibliográfica.
En general, casi todos habéis dado con el truco y la mayor parte de las bibliografías están bien adaptadas. El error más frecuente ha sido la omisión del nombre del traductor, lo que en un futuro traductor no queda muy bien que digamos…
También quiero destacar que muchos de vosotros no habéis prestado excesiva atención al formato y a la ortotipografía (utilizar siempre el mismo orden, uso adecuado de la cursiva, puntuación…). Esos detalles también son importantes, porque, como hemos visto, la forma es una señal de la atención que se ha prestado al contenido.
A continuación os presento las traducciones que me habéis citado para cada libro (sólo el nombre del traductor y la editorial). Veréis (especialmente dirigido a los que no han encontrado nada) que muy pocos libros de la lista no han sido traducidos al español.
- Beard, George. American Nervousness: Its Causes and Consequences. 1881] New York: Arno P, 1972. Sin traducir
- Crary, Jonathan. Suspensions of Perception: Attention, Spectacle, and Modern Culture. Cambridge, Massachusetts: MIT P, 2001. Traducción de Yaiza Hernández para Akal
- Daston, Lorraine and Katherine Park. Wonders and the Order of Nature 1150-1750. New York: Zone Books, 1998. Sin traducir
- De Quincey, Thomas. Confessions of an English Opium-Eater and Other Writings. 1821. Ed. Grevel Lindop. Oxford: Oxford World’s Classics, 1985. Traducción de José Menéndez para Valdemar / Traducción de Horacio Quinto para Producciones Editoriales / Traducción de Luis Loayza para Alianza Editorial / Traducción de Jordi Doce para Alianza.
- Eliot, George. Middlemarch. 1871. Oxford: Oxford World’s Classics, Oxford UP, 1998. Traducción de Rosalía Vázquez para Debolsillo / Traducción de Luis López Muñoz para Debolsillo / RBA
- Flanders, Judith. The Victorian House. London: Harper Collins, 2004. Sin traducir.
- Kristeva, Julia. Black Sun: Depression and Melancholia. Trans. Leon S. Roudiez. New York: Columbia UP, 1989. Traducción de Mariela Sánchez para Monte Ávila.
- Nietzsche, Friedrich. Thus Spoke Zarathustra: A Book for Every One and No One. 1961. Trans and intro. R. J. Hollingdale. Harmondsworth: Penguin, 1969. Traducción de Carlos Palazón para Brontes / Traducción de Andrés Sánchez Pascual para Alianza.
- Proust, Marcel. Swann’s Way. 1913. Trans. C. K. Scott Moncrieff. London: Penguin Classics, 2000. Traducción de Carlos Manzano para Debolsillo / Traducción de Mauro Armiño para Espasa / Traducción de Pedro Salinas para Calpe / Traducción de José R. Falbo para Alianza.
- Rimbaud, Arthur. A Season in Hell and The Drunken Boat. Trans. Louise Varese. New York; London: Norton, 1961. Varias traducciones, pero ninguna con los dos libros. Para el primero, traducción de Jorge Segovia para Maldoror / Traducción de Juan Abeleira para Hiperión / Traducción de Vidal Jové para Ediciones 29. Para el segundo, traducción de Vidal Jover para Renacimiento / traducción de Nicolás Suescún para El Áncora / Traducción de Ramón Buenaventura Sánchez Paños para Hiperión.
- Warner, Marina. Phantasmagoria: Spirit Visions, Metaphors, and Media into the Twenty-first Century. Oxford: Oxford UP, 2006. Sin traducir.
- Wilde, Oscar. The Picture of Dorian Gray. 1891. Ed. Robert Mighall. London: Penguin, 2000. Traducción de Gabriela Bustelo para Anaya. traducción de J. Gómez de la Serna para Maxtor / Traducción de Alejandro Caja para Homo Legens / Traducción de J.L. López Muñoz para Alianza / Traducción de Beatriz Torreblanca para Valdemar.
- Wright, T. R. The Religion of Humanity: The Impact of Comtean Positivism on Victorian Britain. Cambridge: Cambridge UP, 1986. Sin traducir.
Paso ahora a comentar en detalle alguna de las referencias:
- Quincey: hay media docena de traducciones, las que habéis encontrado y además la de Miguel Teruel para Cátedra. Es un libro que ha marcado mucho la literatura de la época, y además pertenece al dominio público, lo que hace que editarlo sea más barato. Todas son válidas, pero las editoriales más prestigiosas son Alianza y Cátedra. Cátedra tiene una colección “Letras Universales” con ediciones anotadas de grandes obras de la literatura universal. En cambio, la última, de Jordi Doce, no existe. Doce ha traducido otro libro de Quincey, por lo que deduzco que la persona que lo cita iba muy deprisa y no buscaba en el catálogo de una biblioteca.
- Eliot: hay dos traducciones prestigiosas de esta obra: la de José Luis López Muñoz que publicó primero Mondadori y luego Alba y la de Pilar Hidalgo para Cátedra. “Nuevas ediciones de bolsillo”, o “Debolsillo”, es un consorcio editorial formado por varias editoriales para sacar sus fondos en ese formato. Aunque vale como referencia, es mejor citar la edición original.
- Nietzsche: hay muchísimas ediciones de este libro, en parte porque pertenece al dominio público y siempre se ha vendido bien, incluso entre personas no interesadas por la filosofía, pero muchas de ellas no ofrecen la más mínima garantía (ni siquiera citan al traductor). La traducción clásica es la de Sánchez Pascual, un especialista en este autor. La de Luis Acosta para Cátedra también es una referencia, por los motivos citados más arriba.
- Proust: acaba de entrar en el dominio público y se han publicado recientemente dos traducciones nuevas: la de Carlos Manzano para Lumen y la de Mauro Armiño para Valdemar. Sin embargo, la traducción clásica (aunque no necesariamente la mejor) es la de Pedro Salinas, poeta de reconocido prestigio, realizada en los años treinta. Cualquiera de éstas sería válida. Obsérvese que en todas el título se ha traducido de forma diferente.
- Rimbaud: la edición anglosajona incluye dos obras diferentes de Rimbaud, algo fácil de verificar consultando cualquier enciclopedia. En español no hay ninguna edición que incluya esas dos mismas obras, por lo que habría que citar dos referencias. La editorial Hiperión está especializada en poesía y siempre publica traducciones muy cuidadas, por lo que quizá sería la opción más adecuada, pues ha publicado las dos, aunque en tomos diferentes.
De todos estos comentarios podemos deducir que no hay reglas precisas para citar una traducción en lugar de otra. En todo caso, para diferenciar una traducción de otra es necesario tener curiosidad por lo que se publica en español y conocer las editoriales más importantes, leer crítica literaria y tener una cultura general muy amplia.